La Valencia que está debajo de tus pies
En el centro histórico puedes estar tomando un café a pocos metros de calles, edificios, tumbas, termas y fortificaciones que cuentan más de dos mil años de ciudad. L’Almoina es uno de los lugares donde esas capas dejan de ser una metáfora y aparecen físicamente una encima de otra.
Valentia nació en el 138 a. C. como fundación romana. Después llegó la destrucción, la reconstrucción imperial, la ciudad visigoda, Balansiya, el breve dominio del Cid, los almorávides, los almohades y finalmente la conquista de Jaume I en 1238.
Y lo extraordinario es que parte de esa secuencia puede leerse todavía en un mismo punto del centro histórico.
Antes de bajar: mira la ciudad desde otra perspectiva
Este vídeo sirve como introducción perfecta antes de empezar a descender por las distintas Valencias que han ocupado el mismo espacio.
Desciende por las capas
Imagina que pudiéramos cortar el centro histórico verticalmente. Cada pocos metros aparecería una Valencia diferente.
Nace Valentia
El cónsul romano Décimo Junio Bruto funda Valentia en una pequeña isla fluvial. Los primeros pobladores recibieron tierras alrededor de la nueva ciudad.
Una ciudad destruida
La guerra entre Pompeyo y Sertorio llega hasta Valentia. Las excavaciones de l’Almoina han documentado destrucción, incendio, armas y restos humanos vinculados con aquel episodio.
La ciudad vuelve a empezar
Valentia se reconstruye. Foro, termas, almacenes, calles y edificios públicos convierten nuevamente este punto en una zona central de la vida urbana.
El cristianismo reorganiza el espacio
Baptisterio, estructuras relacionadas con el culto de San Vicente y tumbas monumentales muestran cómo cambia la función de esta zona sin que la ciudad abandone el lugar.
Valentia se convierte en Balansiya
La ciudad entra en una nueva etapa vinculada a la cultura islámica. En el entorno de l’Almoina quedan restos del alcázar, una noria, sistemas hidráulicos, un patio y parte de sus fortificaciones.
El Cid conquista Balansiya
Rodrigo Díaz de Vivar toma la ciudad después de un largo asedio. La gobierna hasta su muerte en 1099. Su viuda, Jimena, mantiene el control durante unos años más.
La ciudad vuelve al dominio musulmán
Las fuerzas cristianas abandonan Valencia y los almorávides recuperan la ciudad. Más adelante llegarán los almohades.
Jaume I conquista Valencia
La capitulación de la ciudad pone fin a varios siglos de dominio islámico. La conquista cristiana transforma profundamente la propiedad, las instituciones, los edificios y la organización urbana.
Aparece la Almoina que da nombre al lugar
Sobre parte de los restos anteriores se levantó el edificio destinado a la manutención de personas necesitadas que terminaría dando nombre a este espacio.
Tres frases para escuchar a los conquistadores… y una pequeña trampa
Con personajes de hace siglos hay que desconfiar de las frases perfectas que circulan por internet. De algunos tenemos palabras transmitidas por crónicas; de otros, solo sabemos lo que autores posteriores escribieron sobre ellos. Así que aquí no vamos a inventar diálogos: vamos a separar documento, literatura y mito.
La frase que registra el nacimiento
No son palabras pronunciadas por Bruto. Es la noticia transmitida por Tito Livio: Junio Bruto concedió tierras y una ciudad que recibió el nombre de Valentia.
El conquistador que escribió que lloró
El pasaje aparece en el Llibre dels Fets. Jaume I relata que, al ver su estandarte sobre la torre de la ciudad conquistada, descendió del caballo, lloró y besó la tierra.
No la dijo el Cid
Es una de las frases más asociadas a Rodrigo Díaz, pero en el Cantar de mio Cid la dicen los burgaleses al verlo pasar. Tampoco pertenece a la conquista de Valencia.
“Cid” procede del árabe sayyid, “señor”. Rodrigo Díaz de Vivar conquistó Balansiya en 1094 y gobernó la ciudad hasta 1099. Es decir: uno de los personajes más famosos de la épica castellana es conocido universalmente por un sobrenombre de origen árabe.
Ahora mira la plaza como un arqueólogo
Si estuvieras de pie sobre l’Almoina y pudieras atravesar el pavimento, ¿qué encontrarías?
Nivel 1 · Una calle romana
Nivel 2 · Un espacio cristiano
Nivel 3 · Un palacio islámico
Nivel 4 · ¿Entonces qué es “la verdadera Valencia”?
El Centro Arqueológico de l’Almoina permanece cerrado desde julio de 2026 por las obras de impermeabilización y climatización del yacimiento. La intervención tiene una duración prevista de 14 meses y su finalización está prevista para el otoño de 2027.
La ciudad no termina en la acera
La próxima vez que cruces el entorno de la Catedral, piensa en una cosa: el nivel de calle es solo la versión más reciente de Valencia. Debajo siguen estando las ciudades que vinieron antes.
